-Lo más importante en el tai-chi es el equilibrio.Y te enseña a cargar una bola imaginaria...¡¡Sin que se te caiga!!¡Qué digo yo que lo difícil sería que se te cayese!Pero,en fin:así te tiras tres semanas.Llevando la bola por todo el aula...¡Joer con el ocio creativo!Oye,que llegó un momento en que me obsesioné,iba por toda la casa con la bola.Cuando quería coger algo,tenía que ponerme la bola entre las piernas...Hasta que me harté y le dije al profesor:-Tenga usted la bola que yo no puedo más...¡Y que conste que no me he caído ni una sola vez...!Cuando salí de allí,me dije:"Ya tengo autoestima y equilibrio.¿Qué me falta?¡Relajación!.Y me apunté a yoga.Me habían dicho que con el yoga iba a dejar salir mi yo profundo.Antes de ir a clase yo pensaba que la definición de yoga era "Ponte en esta postura e intenta que no se te rompa la cadera".Pero no,me relajé completamente.Me relajé tanto,tanto...que me quedé dormida,y que me puse a roncar.Y a mí me van a perdonar,pero me niego a pensar que ese es mi yo profundo.Porque,además,por muy yoga que sea,¿es de buena educación hacer exhibición del yo profundo en público...?Para aclarar esta duda me apunté a un cursillo de protocolo y buenas maneras impartido por Nati Abascal.El primer día tratamos la mantilla española.La mantilla,abrigar no abriga;favorecer,tampoco;pero en cambio,es muy incómoda.Eso sí,la mantilla no es nada sin la peineta,que es una especie de antena parabólica,pero que no coge el Plus...Ahora,tiene unas prestaciones...Tú te compras una mantilla y una peineta,y ya te vale para todas las veces que tengas que ir a ver al Rey o al Papa.Claro que Nati nos dijo que para ir a ver al Papa con peineta-¡el papa con peinetea no,la peineta la llevamos nosotras!-hay que aprender a hacer bien la reverencia,así es que también me apunté a un curso de reverencia.El caso es que el ocio creativo me salió por un ojo de la cara.