DOLOR,PERDÓN Y ACEPTACIÓN
El 11 de Febrero del 2003 falleciste,justó un mes después de tu cumpleaños mamá.A las 10:30 de la mañana,exhalaste tu último suspiro y con él,se fué mi vida,mis ilusiones,mis proyectos,mis ganas de luchar en un mundo intolerante,lleno de egoísmo,maltratado por algunos que no conocen de la belleza interior que existe en cada ser humano.No existe un solo instante,que no recuerde aquél día,el dolor desde ése día no me abandonó y me invade la tristeza por aquellos recuerdos.No puedo evitarlo,está lamentablemente adherido a mi alma,a mi corazón.Desde aquél instante,todo aquello que giraba a mi alrededor,se desquebrajó.Nada me importaba ya,ni si quiera me preocupaba de mi misma.Dejé a un lado mi amor hacia tus nietos(mis sobrinos,siempre fueron como mis propios hijos9.Tu perdida,marcaría el resto de mi vida.¡Cuántos besos,abrazos,palabras,miradas,caricias,gestos...guardo dentro y que ya no puedo precederte,únicamente en mis pensamientos!.A raíz del vacío que tu perdida dejó en mí,me fuí perdiendo por los caminos de la desesperación,de las malas compañias,del mundo de el alcohol,cuán un día fué mi único y mejor amigo...No volví a ser la misma,ya no arrancaba suavemente una sonrísa a aquellos que me querían.Me volví totalmente una maleducada,una déspota,una auténtica persona agresiva.Dejé el trabajo y a parté de mi a las amigas de toda la vida.Comencé a beber desmesuradamente,todos los días y desde primera hora de la mañana...total,solo quería irme contigo.Llegó un momento en el que económicamente no tenia nada y a toda costa y sobre todas las cosas,tenía que beber para poder apaciguar mi dolor,mi íra,mi depresión por tu perdida.Al cabo de algún tiempo,al levantarme sin ilusión en la mañana,notaba un cambio exagerado en mi cuerpo,estaba totalmente hinchada por el alcohol,no quería mirarme en el espejo,no pretendia darme cuenta de mi situación,de mi envejecimiento y deteriorado físico.Mi cuerpo temblaba,sobre todo mis manos,tenía ansiedad...necesitaba beber,pero no tenía dinero para cubrir mi necesidad.No pude más y le un día sin pensarlo,le robé dinero a mi padre.Ansiosa y al mismo tiempo contenta,fuí sin perder tiempo a una licoreria y compré 2 botellas de anís y dos de licor 43...Hoy lo recuerdo y se me revuelve el estómago,solo de pensarlo.Mi hermana me decia,que por favor me diera cuenta de que yo misma me estaba matando en vida y mi única respuesta era:-¿Y a ti que te importa?.Es mi vida y con ella hago lo que me de la real gana,déjame en paz.Una mañana algo en mi interior,una voz...quizá la tuya mamá,me dijo:-Mírate en el espejo y observa bien lo que ves.Como si aquella voz me hubiese abducido,fuí camino al cuarto de baño,miré en el espejo y la imagen que ví,me espantó.No me ví a mi,sino a un monstruo derrotado,dependiente por el que fué mi compañero de tristezas.Una rabia intensa se apoderó de mí...de pronto y sin saber mi sobrino que yo estaba en el baño,entró y algo me preguntó,no lo recuerdo,xque lo que sucedió después hizo que me olvidara de todo,de donde estaba,la ira me cegó y...le dí un tremendo tortazo a mi niño.Tras el suceso me dirigí al patio y cogí un hacha,mi sobrino estaba detrás de mi,no le ví...la mano con la que le pegué,la puse sobre la mesa...había perdido el sentido de la orientación,la razón se había disipado y dispuesta a ejecutar la amputación de la mano...en mi cabeza solo había ecos,alguién me hablaba pero no lograba distinguir exactmente lo que me decía...de pronto surgió de mis entrañas aquella voz,¡era tan apaciguadora,como un leve susurro...!-¡No lo hagas por favor tía,no lo hagas,sé por lo que estás pasando y te comprendo,te perdono!.Me bastaron aquellas angelicales palabras,para ir despertando de aquella maldita pesadilla,para darme cuenta de que estaba haciendo daño a las personas que me quieren e incluso te estaba haciendo daño a tí mamá,porque jamás hubieras querido que me hundiera de tal forma...Cuando al fín fuí consciente de mis herrores,presentí que me sonreías,que me abrazabas e incluso me acunabas entre tus acogedores brazos...me giré y le miré directamente a los ojos a mi sobrino,me arrodillé ante él,sin apartar mis ojos de los suyos,le dije:-Caríño,sé que me has perdonado,cuando lo has echo no era yo,ahora vuelvo a ser la de siempre y quiero ser yo quién te pida perdón.Perdóname por favor,perdoname desde lo más profundo de tu corazón.Las lágrimas brotarón de nuestros ojos sin control alguno y me respondíó:-Tía,sabes que eres como una madre para mí.Siempre me has protegido.Has ido a hablar con mis profesores cuando había reunión en el colegio.Cuando algún compañero me ha insultado o pegado,tú estabas allí para decirle cuatro cosas a la cara,tanto a él como a sus padres,gracias a tí me han dejado en paz.Gracías a tí,cada día me hago más fuerte interiormente.Gracias a tí,hoy tengo muy buenos amigos,xque solo tú me has aconsejado,has tratado de guiarme por el buen camino,dejando que fuera yo mismo,con mis defectos y herrores,tropezando con la misma piedra y has estado ahy para ofrecerme tu mano,tu apoyo para poder resugir.Ni tú,ni yo hemos tenido una infancia facil,pero tengo la gran suerte de tenerte a mi lado,jamás me has puesto la mano encima.Sobre lo que a ocurrido antes,sabía que no eras mi tía,que te dejaste llevar por el dolor de la perdida de mi abuela y por el maldito alcohol...así que no te preocupes porque he olvidado lo sucedido.Te quiero tía y quiero que estés bien,te necesito...No hubo palabras por mi parte,comprendí la magnitud de su amor y desde lo más profundo de mi interior me prometí,os prometí mamá que iba a recurrir a un profesional y así lo hice ese mísmo día: MORALEJA DE MI EXPERIENCIA: Si puedes aprender de los golpes duros,también puedes aprender de las caricias suaves.





nazul dijo
Pues esa moraleja es la que cuenta. Todos cometemos errores, y ésos, al igual que los golpes de la vida, son los que nos hacen aprender cada día y seguir creciendo. Sabiendo equilibrar los errores con los aciertos, sabiendo que somos importantes para nosotros y para muchas personas que nos rodean. Lo bueno de todo, es saber avanzar en medio de las dificultades....saber rectificar.
Estoy segura que tu madre, desde donde quiera que esté, está a tu lado siempre y, como un ángel, te ayuda y te guía.
Me alegra mucho leer que acudiste a un profesional para que te ayudara, eso es de valientes y, sin duda, tú lo eres. Adelante, siempre de frente!
Un abrazo muy azul
19 Septiembre 2008 | 10:24 AM